XIV RAID TRANSAHARA A BURKINA FASO, AGOSTO 2013

 

 

DIA 7 DE AGOSTO DE 2013.   ETAPA 5ª:   DESDE EL “CAFÉ BARBAS” AL CABO BOJADOR.

            La frontera con Mauritania, Guergarat, Puesto titulado por los marroquies “Bir Gandouz” en honor a sus compañeros muertos en la guerra con el POLISARIO defendiendo aquel otro antiguo Puesto colonial español, abría a las 08.00 h. Como estaba a 60 kms. nos levantamos al amanecer, desayunamos un pan recién hecho muy bueno, y salimos para allá temprano.

Hoy, excepcionalmente, había una pequeña cola de coches esperando. ¡No abría más de veinte!. Nos colocamos los últimos, fuimos a la barrera a buscar las Fichas de Policía, y esperamos tranquilamente. Me di un paseo por el Puesto; había crecido toda una panoplia de pequeños servicios para los viajeros, tiendas de comestibles, de repuestos de coche, restaurantes, una pequeña mezquita de juguete, un albergue muy básico… Solo faltaban las prostitutas... Gasté las últimas monedas de dirham marroquí en agua mineral y galletas.

Los Policías abrieron la puerta a las 08.00 h. y el trámite fue inusitadamente rápido. ¡A las 11.00 h. ya teníamos el pasaporte con el sello de “salida” estampado, la “Hoja Verde” de la Aduana entregada y cumplimentado el Control de la Gendarmería. Tal vez el adelanto se debió a eso; antes había que pasar un Control de la Gendarmería y otro de la Policía Militar, y ahora estos dos se habían convertido en uno solo. La cuestión fue que a media mañana ya estábamos recorriendo despacio, con mucho cuidado, los tres o cuatro kilómetros de pista pedregosa que había hasta el Puesto mauritano, situado al sur, en lo alto de una colina. Sorprendentemente también allí los tramites fueron rápidos: Control de la Gendarmería en el que no nos pidieron nada, tampoco los típicos 5 o 10 euros que solían pedir antes “voluntariamente”; documento de transito aduanero temporal valido por un mes para circular por su país con nuestro coche en el que se incluía una declaración jurada asegurando que no íbamos a venderlo aunque después los aduaneros salían al aparcamiento a preguntar el precio; sello de “Entrada” de la Policía sobre nuestro visado tramitado en su Embajada de Madrid; y Seguro Obligatorio de los vehículos tramitado en la Oficina de “Les Cartes Blues”, una Cia. que tenia allí a dos personas desde muy temprano por la mañana esperando a los viajeros. En esta ultima hubo que “meter los codos” un poco para que no se nos colaran unos senegaleses que venían detrás con mucha prisa; ¡habían salido de Barcelona hace dos días y venían con los ojos vidriosos, cansados pero eufóricos por la proximidad a la meta de sus anhelos!. Aquella misma noche querían llegar a Rosso, la frontera de la Rep. de Senegal unos 670 kms. mas al sur, en el río Senegal.

Al final resultó que pudimos levantar la última barrera y ponernos a rodar por el Sahara mauritano no mas tarde de las 14.00 h. ¡Todo un éxito!. Yo llevaba pasando esa frontera infinidad de veces desde que la abrieron en 1992, y nunca jamás había podido pasar tan deprisa. Aquello era todo un record. Recorrimos una docena de alegres kilómetros hasta el cruce de la carretera “Nouadhibou-Nouakchott” y nos detuvimos a deliberar: ¿Parábamos a comer o seguíamos hasta el “campement” del Cabo Tafarit y su magnifica playa…?. ¿Íbamos por los 200 kms. de las pistas del interior del Parque Natural del Banco de Arguin o íbamos por la carretera asfaltada hasta el P.Km. 270 y entrábamos al Parque desde allí recorriendo solamente unos 60 kms. de pista…?. ¿Había alguien que no quería entrar a las pistas del Parque Natural y prefería seguir directamente todo por carretera hasta Nouakchott, 420 kms. mas al sur…?. El grupo de dividió porque había para todos los gustos; “alvaroKTM”, “jeepep” y “pajaro” se fueron por las pistas del Parque desde allí, y los demás preferimos irnos a lo fácil y seguir por carretera hasta el P.km. 270 sin arar a comer. ¡Ya haríamos una merienda-cena luego, tumbados en la playa!.

Alcanzamos el P.Km. 270 y, antes de llegar al moderno pozo de agua que hay allí, en el que trabaja una Empresa de construcción española, nos detuvimos y salimos de la carretera por la derecha. Recorrimos un par de kilómetros y nos detuvimos. Yo di mis pobres explicaciones:
  - “ ¿Veis esa colina que hay a un par de kilómetros al sur-oeste?; esa debéis pasarla por la derecha. Luego, después, podréis ver otra pequeñita que ya se vislumbra entre la niebla a su izquierda. Deberéis enfilar hacia aquella segunda y arrimaros a su derecha. Allí empezareis a encontrar unas trazadas, que deberéis enfilar hacia el sur-oeste. Detrás de aquella segunda colina veréis que aparece una especie de “acantilado” de rocas, una falla que se estira hacia el sur-oeste. Esa es la que deberéis seguir todo por abajo hasta llegar al mar Atlántico y al cabo Tafarit. No tiene perdida; es una meseta cuadrada que se levanta claramente en la costa con una gran antena roja en lo alto, en su parte derecha. El “Control de Paso nº 9” lo tenemos en el “campement touristique” de Baba Hagmed, que esta a la derecha de esa meseta, en la playa. ¡Buena suerte!. Adiós.

Yo creo que a los compañeros les gustó el plan. ¡Siempre le gusta a todo el mundo la libertad de rodar por un “rag” sahariano!. Era una llanura pelada, horizontal y despejada, de suelo suave, con zonas de arena compacta y zonas de tierra lisa. Los primeros en salir pitando por la derecha, solos, fueron “Los Zorros de Melilla”… ¡aunque luego se atascaron, tuvieron que empujar el Nissan, y volvieron al grupo con menos alegría!. Gracias a Dios el Equipo de Algeciras, los magníficos Toyotas de “Los Afrikas”, se quedaron con mi Equipo “DS Coordinators” porque la furgoneta Volkswagen “Syncro” y mi Peugeot 505 empezamos a rodar sin deshinchar las ruedas y nos quedamos enganchados enseguida. Nos tiraron del apuro con sus “winch”, deshinchamos las ruedas a 0’8 kilos de presión y volvimos a rodar, ahora con más facilidad. El Toyota de “pascual” circulaba sin problemas, sin deshinchar las ruedas siquiera. Finalmente nos dividimos en dos grupos, los Toyota deprisa por delante y los “Zorros” y los “DS Coordinators” por detrás más despacio.

Llegamos al cabo Tafarit tranquilamente, a media tarde y sin más problemas. Los compañeros que se habían ido por las pistas del Parque no estaban todavía allí, pero llegarían mas tarde, casi por la noche. Mientras, nosotros nos cogimos una “jaima”, nos pusimos los bañadores, nos bañamos y cenamos.

A mañana siguiente me enteré de que por la noche, tarde, los compañeros habían tenido un susto: Por lo visto habían visto llegar un coche todo-terreno Toyota “Hilux” y se había parado en la última “jaima” del campamento. ¡Y habían bajado unos señores de oscuro con unas metralletas “kalashnikov” al hombro!. Parece ser que “aguirre”, (a) “La Cólera de Dios”, un hombre atento y nervioso, despierto hasta a medianoche, que estaba siempre “a la que saltaba”, los había visto y había tomado medidas saliendo a la carreta en la otra dirección. Con la mala suerte de que, primero, los recién llegados eran nuestra escolta de la Gendarmería mauritana, los que venían siguiéndonos desde la frontera para velar porque no tuviésemos ningún problema. Y segundo, la requetemalasuerte de darle una patada con el pié descalzo a una de las piquetas de su “jaima”, haciéndose una herida en el dedo gordo del pié. Herida que le traería a malvivir el resto del RAID…

EL 7 DE AGOSTO POR LA MAÑANA TEMPRANO ESTABAMOS EN LA FRONTERA DE MAURITANIA.









 

LOS TRES KMS. DE "TIERRA DE NADIE" ENTRE LOS DOS PUESTOS FRONTERIZOS
ERA "EXTRAÑA", CON RESTOS DE COCHES DESPEDAZADOS...





 

...Y LA LLEGADA AL PUESTO FRONTERIZO MAURITANO, MAS EXTRAÑA AUN!. ENTRABAMOS EN UNA NUEVA DIMENSIÓN.



 

AL OTRO LADO DE LA FRONTERA, EL DESIERTO MAURITANO ERA EVIDENTEMENTE DIFERENTE.

 

PODIAMOS SALIRNOS DE LA CARRETERA Y METERNOS LIBREMENTE POR EL DESIERTO 70 KMS. AL CABO TAFARIT.















 

FINALMENTE, EL 7 DE AGOSTO LLEGAMOS AL "CAMPEMENT TOURISTIQUE" DEL CABO TAFARIT.







 

 

 

 XIV RAID TRANSAHARA A BURKINA FASO, AGOSTO 2013

DIA 8 DE AGOSTO DE 2013. ETAPA 6ª: DESDE EL CABO BOJADOR A NOUAKCHOTT.

            Recuerdo aquel resplandeciente amanecer del pasado agosto en el cabo Bojador con mucha añoranza. ¡Mereció la pena llegar hasta allí, y me hubiese quedado una par de días mas!. No estaba cansado y la perspectiva de seguir ruta hacia África Negra me atraía una barbaridad pero… ¡allí se estaba tan bien…!. El sol se estaba levantando por encima del desierto cuando me di mi primer baño. Luego, después del desayuno, me di el segundo. Tras arreglar un poco el equipaje de mi Peugeot me volví a meter en el agua. Y al terminar de ayudar a “Los Zorros” a encajar la puerta de su Nissan Patrol desajustada me di el cuarto. El enésimo y ultimo lo disfruté cuando terminé de recoger todo el campamento y estuve en orden de marcha. Eso fue a media mañana. ¡Creerme si os digo que estaba fresco como una lechuga!.

Los tres coches de los compañeros que habían llegado anoche “bajando” por las pistas del desierto decidieron salir rumbo este por la pista mas corta posible hasta la carretera asfaltada; a “alvaroKTM” no le funcionaba el aire acondicionado del Toyota y querían llegar a Nouakchott lo antes posible para arreglarlo. En cambio los dos Toyotas del Equipo “Los Afrikas”, el Toyota de “pascual” y el Nissan Patrol de “Los Zorros” optaron por salir del cabo los cuatro juntos rumbo sur por los 100 kms. de pistas que había hasta la salida sur del parque Nacional del Banco de Arguin; querían seguir hasta Nouakchott recorriendo los 170 kms. de playa que empezaba en Nouamgar después. Por nuestra parte, “kokito” con la furgoneta Volkswagen y yo con el Peugeot 505 preferimos optar por lo seguro y regresar a la carretera asfaltada por la misma pista de 60 kms. Desde que ayer deshinchamos las ruedas a los coches rodábamos perfectamente por el desierto, pero salimos tarde del cabo e íbamos con los niños, así que preferíamos ir a la opción mas segura.

Cuando nos íbamos marchar del campamento nos pareció apropiado acercarnos a los Gendarmes a despedirnos de ellos. Les dimos las gracias por el cuidado que habían tenido acercándose al “campement” para mirar por nosotros. Como es costumbre allí, estando a punto de terminar el “ramadan” a mi me pareció oportuno darles 50 euros para que se comprasen la típica carne de cordero con la que celebraban el fin del ayuno anual. Ellos lo agradecieron asegurándonos que, dado que nos habíamos separado en varios grupos, ellos nos acompañarían hasta Nouakchott a nosotros. – “¡Vaya, hombre!. ¡No os lo dábamos por eso…!”. En Madrid, antes de salir, habíamos comunicado a la Embajada de Mauritania los detalles de nuestro XIV RAID. Ellos se lo habían comunicado al Ministerio de Turismo y estos al del Interior en Nouakchott. Allí había “Oficina de Extranjería” que se ocupaba de la seguridad en las visitas de turistas extranjeros. Estaban muy concienciados con el tema tras el asesinato de cinco franceses en diciembre de 2007 y el secuestro de tres españoles en noviembre de 2009 por parte de extremistas musulmanes. Como el turismo se les había hundido de manera trágica desde entonces, habían tomado medidas extraordinarias para devolver la seguridad al sector. Y ahora es posible decir que hacer turismo por Mauritania es la cosa mas segura que podáis encontrar en todo África… ¡y en el mundo entero, seguramente!. Cuando vayáis a ir por allí comunicarlo a las Autoridades y podréis tener una buenas vacaciones completamente seguras. Seguro.

Efectivamente, salimos del Parque Nacional con los maderos pegados a rueda por todo el desierto. Parecíamos gente importante. Solo les faltaban las sirenas y las luces funcionando mientras corríamos a 60 u 80 kms./hora por el “rag”. Gracias a Dios no las encendieron, porque hubiese parecido una persecución… Llegados a la carretera enfilamos hacia el sur y llegamos a Nouakchott al atardecer sin inconvenientes haciendo una parada en la Estación de Servicio TOTAL del P.Km. 240 para comer y en la playa de Tioulit para darnos un ultimo baño. Allí estuvimos esperando a los cuatro coches de los compañeros que habían querido “bajar” por el Parque y la playa, pero no llegaron; luego nos enteramos que se habían encontrado con barro, no lo habían podido rodear, se habían dado la vuelta, regresado a la carretera y seguido como nosotros, por el asfalto.

El “Control de Paso nº 11” de la capital estaba en el htl. “El Amane” a las 21.00 h. Llegaron todos los compañeros, unos antes y otros después. Los últimos fueron “Los Zorros” de Melilla, sobre las 22.00 h., y nos encontraron cenando a todos los demás en la acera frente al hotel, Avenida Roi Feisal, LA “Gran Via”de allí, el restaurante del hotel estaba cerrado por ser “ramadan”. Solo faltaron “pascual”, Curro y Jose con sus respectivas copilotas Toñi, Carmen y “acacia” porque prefirieron irse a dormir al “Albergue Le Sahara”. Mañana tocaba despedirse de la costa y enfilar hacia el interior de África Occidental por “La Ruta de La Esperanza”. ¡Nos íbamos a África Negra!. Magnifica perspectiva. Todos estábamos contentos por haber llegado sin problemas a Nouakchott, donde considerábamos atravesado el desierto del Sahara, y ansiosos por seguir hacia Burkina Faso.

EL 8 DE AGOSTO SALIMOS DEL CABO TAFARIT Y SEGUIMOS RUTA HASTA NOUAKCHOTT.











 

 

 

 XIV RAID TRANSAHARA A BURKINA FASO, AGOSTO 2013

DIA 9 DE AGOSTO DE 2013. ETAPA 7ª: DESDE NOUAKCHOTT AL PASO DE DJOUK.

           Los desayunos del hotel “El Amane” empezaban a servirse a las 07.00 h. Como esa hora local correspondía a las 09.00 h. española, y yo solía despertarme antes, me presenté el primero en la terraza. La Negra que llegó después arrastrando los pies vestida de colores y con un palo en la boca limpiándose los dientes acababa de despertarse también. Vestía un “bubu” de colores y se adornaba con un peinado de trenzas artificiales. Gastaba unos labios sensuales y un culo de quitar el hipo; el tipo que tenían las Negras que empezamos a encontrar a partir de Nouakchott solía ser espectacular. ¡Las jóvenes, porque las mayores se ponían gordas enseguida!. Y es que la belleza local consistía en estar rellenitas. Allí, “una flaca” era “una pobre chica”.

Los compañeros empezaron a bajar a desayunar poco a poco. No teníamos “orden de salida” y cada cual iba a su ritmo. El único horario en el que nos habíamos puesto de acuerdo todos para hoy era llegar al “Control de Paso nº 12” a las 19.00 h. en el Paso de Djouk, a unos 550 kms. de “Ruta de la Esperanza”, es decir rumbo este hacia el interior de Mauritania. Por ejemplo, realmente yo no sabia a que hora saldrían los compañeros que habían ido a dormir al “Albergue Le Sahara”... En ese momento tampoco sabia donde estaban los tres motoristas polacos: Luego me enteré de que antesdeayer no habían podido atravesar la frontera después de nosotros; parece ser que a la Policía se le había estropeado el sistema informático justo después de que pasáramos todos los coches, y las tres motes se habían quedado “atascadas”. Habían tenido que dormir en el Puesto fronterizo y pasar a la mañana siguiente. Así que ayer se habían metido en las pistas del Parque “dándole al mango” para alcanzarnos atravesando sus 470 kms. de una tirada y…¡habían roto dos de las tres motos!. Y eso que llevaban tres buenas maquinas; una KTM 690, una BMW 800 y una BMW HP2 muy bien preparadas... ¡Pero el Sahara es despiadado para quien quiere medir sus fuerzas con él…!; si tu vas a rodar por allí “al limite”, el “Dios Sahara” te eleva su listón hasta un nivel inalcanzable. Al Sahara hay que tratarlo con infinito respeto y no ir allí a forzar ninguna situación.

El Nissan Patrol de “Los Zorros” y los dos vehículos de los “DS Coordinators”, la furgoneta Volkswagen y el Peugeot 505, salimos a las 09.00 h. Paramos a hacer las ultimas compras de pan y fruta en la larga avenida que pasaba detrás del aeropuerto y salía de la rumbo este. También rellenamos los depósitos. ¡Uno no se podía meter por “La Esperanza” impunemente!. Aquella carretera había sido construida con mucho sacrificio a finales de los 90 para sacar de su aislamiento a las remotas regiones del sur-este, de ahí su precioso nombre: “LA RUTA DE LA ESPERANZA”. Desafortunadamente había sido construida a la medida del Gobierno mauritano y de las regiones recorridas; pobremente. Una pobreza literal, desprovista de toda connotación despectiva. Era falta de medios materiales, no humanos ni espirituales; cuando faltan estos la llamaríamos miserable, pero no era el caso. En el sur mauritano había pobreza pero también mucha humanidad y riqueza espiritual. Lo pudimos comprobar a medio día: Tras superar cuesta arriba y cuesta abajo el mar de dunas de Trarza con el que nos habíamos topado por sorpresa justo al salir de las ultimas casas de Nouakchott, un paraje de dunas imponentes de 200 kms. de largo, y rodando por las llanuras infinitas de El Abiod nos calló encima el medio día. Podríamos decir que nos pisó. El sol se plantó exactamente encima nuestro e hizo desaparecer todas las sombras. Su luz lo iluminaba todo excesivamente. ¡Estábamos circulando en la matriz de una estrella!. La temperatura subió en flecha hasta los 45 o 50 grados. En un momento dado vi aparecer por el retrovisor el Toyota Land Cruisser rojo de “jeepep”, que se quedó rodando detrás. Como era mediodía y había que parar a comer buscamos alguna sombra. Imposible. Entonces vimos unas jaimas de nómadas maures que parecían flotar por el desierto.

La estrecha sombra de las primeras nos dieron envidia, las segundas nos dieron la idea y nos detuvimos junto a las terceras que vimos unos kilómetros mas allá. Allí solo encontramos mujeres y niños, y un anciano ciego recostado sobre unas esterillas. Eran tres construcciones de palos largos y delgados clavados en el suelo de arena a unos dos metros de distancia unos de otros, dispuestos en forma rectangular, seis a la derecha y seis a la izquierda. Los palos, que eran las pilastras de la construcción, se curvaban en sus extremos y se ataban dos a dos con cuerdas de cortezas formando arcos altos de unos 2 metros. Las seis se cerraban a dos alturas, unas abajo con palos atados por dentro a unos 30 centímetros haciendo de capitel inferior, y otras a tope arriba. Entre los seis capiteles inferiores se tendían palos atados que hacían de vigas. Entre los superiores se tendían pares separadas entre sí. Hecho así el forjado se echaba el suelo con mas palos atados transversalmente a las vigas, y se cubría con esterillas. El cielorraso se hacia directamente con pieles de animal, que por el tamaño supuse que eran de vaca o de camello. Cuando llegamos solo tenían abiertas dos de las casas. La tercera estaba cerrada.

Detuvimos los cuatro coches a una respetable distancia de unos 20 metros para no llenarles de polvo, bajamos despacio, sin las cámaras de fotos, y nos acercamos andando. Saludamos con las palmas de las manos levantadas porque allí era costumbre no tocar nunca a las mujeres ni para darles la mano y porque nadie hablaba francés, y nos sentamos a su lado en la sombra, sencillamente. Y esperamos a que nos preguntaran. Como nadie entendía lo que decía el otro grupo, entonces nos limitamos todos a sonreírnos mutuamente. Pasó un rato. Finalmente fue un niño, Mustafá, quien rompió el hielo y empezó por darnos las manos a todos mientras nos pedía las gafas de sol, las camisetas, los gorros y las zapatillas con desparpajo. Chapurreaba algunas palabras en francés. Habría ido a la escuela… Le explicamos que queríamos una sombra para comer, él se lo dijo a una señora mayor que parecía ser la jefa, y esta asintió sonriente. Nosotros les señalamos que no queríamos molestar allí, donde estaban tumbados ellas y el anciano, y les hicimos señas para que nos permitiesen ocupar la tercera casa, la que estaba vacía. Lo entendió perfectamente porque se levantaron todas, se fueron a ella, desataron las pieles del techo, las desplegaron y las extendieron sujetándolas con vientos y piquetas, que levantaron con palos que sacaron de debajo del suelo. ¡Y de repente, como por arte de magia, nos encontramos sentados al abrigo, protegidos acogedoramente en medio de aquel erial!. ¡Fue sorprendente!. Es francamente inexplicable como el ser humano sabe construir un abrigo a su medida en cualquier condición natural. Es la naturaleza humana. Cuando sacamos nuestros utensilios y cocinas de gas, y nos pusimos a cocinar un arroz y unos espaguetis, entendieron que debían retirarse ellos solos, se fueron y nos dejaron tranquilos cocinando y comiendo solos. Luego, cuando nos verían terminar, volverían con curiosidad otra vez, los primeros los niños, Mustafa y sus hermanos. Fue sorprendente como nos acogió aquella gente; imaginaros que estáis en casa, pasan unos desconocidos por la carretera, se paran, saludan y se quieren meter a comer en el salón…; ¿qué haríais vosotros?. Aquellos nómadas maures nos demostraron respeto pero no miedo. ¡No tenían nada!, ¿que les íbamos a robar…?. Si fuésemos a atacarles no podrían defenderse, ¿ qué iban a hacer?, ¿salir corriendo por aquella llanura infinita…?. Pero además es que enseguida, después del respeto inicial, se mostraron amistosos con nosotros. Lo único que tuvimos que hacer fue pararnos allí sin miedo a ellos, tratarles con respeto no molestándoles, sencillamente sentándonos tranquilamente juntos.

La verdad es que entre nosotros, los Blancos que me estáis leyendo estas batallitas, y África Negra Occidental es lo mismo siempre: Primero hay que vencer el miedo que, normalmente, tenemos a ese mundo desconocido y lejano. Luego hay que ir allí con sencillez intentando “no levantar polvo” para no molestarles: ¡Es difícil no molestarles si vamos con unos medios materiales espectaculares!, con grandes coches modernos llenos de extras, radios, antenas, faros, portaequipajes cargados, bidones con decenas de litros de agua o carburante, “winch”, tiendas de campaña y otros artefactos, los grandes camiones camperizados o las motos de gran cilindrada modernas, relucientes… Todo eso les parece estratosférico, no lo ven nunca, y no lo tienen y nunca podrán tenerlo. ¡E íntimamente les molesta cuando tu llegas a su campamento, a su choza o a su poblado de casas de barro y techos de paja cargado con todo eso!. Ellos, que solo tienen unos palos, unas esterillas, unos asnos, un ajuar de cocina de barro cocido, van medio desnudos y no llevan zapatos… Yo estoy casado con una mujer Negra y ella, que siempre ha vivido allí y es muy africana, me lo ha dicho muchas veces cuando vamos de viaje: Les molestamos con nuestra superioridad material. Eso es así.

Y molestando a la gente es difícil que os salga bien un viaje por África Negra. Si finalmente os animáis, ir con pocos medios, con poco “aparato” y con modestia será garantía de éxito. ¡Ademas es que el presupuesto se pone al alcance de cualquiera!. Es mucho mejor ir no demostrar excesiva superioridad en cuanto a medios de vida. Yo estoy acostumbrado a las preguntas de viajes a África sobre velocidades, tramites administrativos, bellezas naturales y esas cosas. Pero sé que lo mas importante que hay que programar para que un viaje por África Negra Occidental salga bien es ir viajando con unos medios que estén a la medida de los países visitados. Igual que no tiene sentido irse de viaje a Europa Central conduciendo uno de aquellos viejos Peugeot o camionetas Mercedes africanas desastradas que se ven circulando por África sin luces, sin frenos ni ventanas, con neumáticos sin dibujo rodando a 60 kms/hora, tampoco tiene sentido irse a las carreteras desfondadas y a las pistas de África del Oeste con supercoches de 200 CV., antenas parabólicas y luces de platillos volantes. ( Es una forma de explicarse…) No hace falta dormir o comer allí igual de bien que duermes en tu casa en Europa.

Uno puede ir deprisa o despacio, con “Carnet de Pasaje en Aduana” o sin el, con los Visados hechos o por hacer, durmiendo al aire libre o en hotel, comiendo en restaurantes o cocinando, lejos o cerca, con un Toyota, un Mercedes o un Peugeot sea 4x4 o 4x2, viejo o moderno, sabiendo hablar francés, ingles o mandinga… ¡¡Es igual!!. Lo principal para que un viaje a África salga bien es ir con respeto y sin miedo a los africanos, sin agresividad, sin prepotencia y sin alardes de superioridad. Luego, los problemas que suergen siempre los vas solucionando sobre a marcha con ayuda de los locales.

EL 9 DE AGOSTO PASAMOS EL DIA RODANDO POR "LA RUTA DE LA ESPERANZA" MAURITANA HACIA EL INTERIOR.





 

A MEDIA MAÑANA HICIMOS UN ALTO EN BOUTILIMIT...







 

AQUEL DIA HUBO DE TODO: PRIMERO TORMENTA DE ARENA, LUEGO AGUA...





 

AL ATARDECER LLEGAMOS AL PASO DE DJOUK, DONDE ACAMPAMOS.





 

 

 

 XIV RAID TRANSAHARA A BURKINA FASO, AGOSTO 2013

DIA 10 DE AGOSTO DE 2013. ETAPA 8ª: DESDE EL PASO DE DJOUK HASTA LA FRONTERA MALÍ.

            Anoche habíamos subido el paso de Djouk por la noche porque unos guardias nos habían parado abajo al llegar por la tarde. Nos explicaron que la carretera estaba obras y que había que pasar alternamente con las caravanas de coches que otros guardias iban parando arriba, pasando por un solo carril de circulación. Llegados a la meseta también nos había entretenido un importante Control de la Gendarmería Routier en el que nos habían registrado los pasaportes en unos ordenadores, incluso. Finalmente habíamos acabado en la meseta rocosa de arriba entrada la noche, y metido a dormir en el “campement” "Eshegouygou" buscando el abrigo de sus “jaimas”. Había que prevenirse contra alguna posible tormenta nocturna: Eso era conveniente hacerlo siempre a partir de ahora; por las noches podíamos seguir acampando al aire libre como habíamos hecho en el desierto hasta ahora pero debíamos buscar lugares donde tuviésemos posibles refugios donde meternos si una tormenta monzonica nos sorprendía por la noche. Llegábamos a regiones subsaharianas azotadas por los regimenes pluviométricos de la “Época de Lluvias”, y podían caernos diluvios universales en cualquier momento. Eran olas de aire caliente muy húmedo que subían rolando desde el sureste, desde el Golfo de Guinea, y que traían autenticas inundaciones volantes. ¡Una sola “ola” de esas que te cayese encima acampando en mal sitio, en una vaguada, un valle cerrado o un llano embarrado por ejemplo, podía ahogarte literalmente!. Había que tener cuidado.

El fresco matinal no estaba por allí ni se le esperaba por la mañana temprano. Era una cuestión de sol: Mientras el Lorenzo no te diera directamente, estabas bien; ¡el problema era que si el sol te caía encima!. Entonces empezabas a transpirar como un pollo asado incluso a las ocho de la mañana. Hubo que desayunar escondiéndose de él como si fuera el coco. Recogimos, pagamos el “campement” a razón de 5.000 ouguiyas por "jaima", unos 12 euros, y salimos a rodar otra vez por “La Ruta de la Esperanza”. Esta vez salimos todos juntos porque había que llegar a Kiffa, un centenar de kilómetros mas al este, y desviarse allí por las solitarias pistas de la frontera rumbo sur. ¡Y nadie quería irse solo, por su cuenta!.

La carretera entre Djouk y Kiffa perdió su digno nombre definitivamente. Estaba destrozada en unas secciones y en reconstrucción en otras. Finalmente habían tenido que ponerse a construir puentes en vez de los antiguos vadeos para cruzar los cauces. Cuando se construyó “La Esperanza” antiguamente, a finales de los 80, el trafico era solo local, mínimo, y tenían por costumbre parar a esperar a que se vaciasen los torrentes si llovía. Pero ahora la nueva modernidad del siglo XXI había traído un aumento importante de trafico y aquella solución arcaica ya no valía. Al trafico internacional que transitaba por allí entre el Puerto de Nouakchott o la frontera marroquí y la Rep. de Malí no le valían aquellas antiguas precariedades. Encontramos unos 100 kms. de tramos trialeros y desvíos que, a veces, se alejaban de “La Esperanza” varios kilómetros por la derecha o por la izquierda a través del desierto para evitar las obras. Llegados a Kiffa hicimos una parada para avituallamiento. A partir de allí íbamos a dejar la carretera y desviarnos rumbo sur por las remotas pistas de la frontera malí, pasando por Konkassa. Había que comprar agua, pan, fruta, etcétera, porque eran mas de 200 kms. de autentico desierto. Algunos compañeros fueron a la Farmacia a comprar el COARTEN; cada dos o tres años el tipo de mosquito que transmitía la malaria, el Anofeles, unos bichos muy pequeños de tamaño, mutaba su veneno y se hacia resistente a las antiguas medicaciones. Convenía ir comprando los productos mas apropiados, los mas modernos, los de ultima generación. Desde hacia dos o tres años estaba siendo muy efectivo el COARTEN a base de artemisina, pero en alguna de las Farmacias visitadas entendimos que ya había otro nuevo llegado de China ahora, mas efectivo que aquel penúltimo.

Finalmente nos metimos por las pistas de Konkassa a ultima hora de la mañana. Fue la primera vez en lo que llevabamos de RAID en la que todos los participantes rodábamos juntos. ¡Excepto las tres motos “desaparecidas” en el Parque Arguin y el Nissan de “Los Zorros” retirados ayer, claro…!. Yo iba el primero. Había preparado la ruta en Madrid antes de salir y tenia el “track” en la memoria de mi GPS. Pero la verdad es que no tuve ni que mirarlo; fui siguiendo la pista, sencillamente. Encontramos mucha arena al principio, hasta que llegamos a Konkassa. Realmente íbamos rodando por dunas de arena cuesta arriba y cuesta abajo, pero estaba compacta ya que las lluvias les habían hecho crecer una “pelusilla” de hierba que las habian convertido en una sabana verde preciosa, brillante. El paisaje estaba bastante despejado. Las acacias espinosas pequeñitas que lo poblaban no eran tan tupidas como para no permitir ver largas vistas panorámicas. Pasamos por varios poblados pequeños. No eran exactamente pueblos sedentarios sino aglomeraciones de edificaciones mas o menos estables, con “jaimas” que se habían llegado a convertir en autenticas casas al completarse con elementos sólidos, paredes de adobe y techos de planchas metálicas onduladas, “Uralita” de chapa barata que brillaba al sol. Hizo un día estupendo. El cielo estuvo muy muy azul todo el día. Ni un solo atisbo de posible lluvia. Por la tarde llegamos a Aourou y acampamos a la salida del pueblo.

EL 10 DE AGOSTO SEGUIMOS UNOS ULTIMOS KMS. POR "LA RUTA DE LA ESPERANZA" HASTA KIFFA...





 

...Y LUEGO NOS DESVIAMOS HACIA EL SUR, POR LAS PISTAS RUMBO A KAYES, REP. DE MALÍ.



















 

EN KANKOSSA UNOS GENDARMES MAURITANOS NOS QUISIERON ACOMPAÑAR HASTA AOUROU.















 

LOS GENDARMES MAURITANOS DEMOSTRARON SER BUENOS COMPAÑEROS DE AVENTURA!.



 

SEGUN NOS ACERCABAMOS A LA FRONTERA MALÍ IBAMOS ENCONTRANDO MAS AGUA...











 

AL ATARDECER LLEGAMOS A LA FRONTERA, NOS DESPEDIMOS DE LOS GENDARMES Y ACAMPAMOS.







 

 

  SEGUIR: ¡NOS VAMOS A MALÍ...!  

 

TRANSAHARA: RAID MOTO & AFRICA

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