Relato de "anaGG", Ana Galan, una brava de esta "TRIBU"...:

            "Recuerdo la noche eterna, sin dormir, que disfrutamos el 30 de julio 2011 en Algeciras esperando la SALIDA del “X RAID A BURKINA FASO 2011”. Estaba en la cola del ferry a Ceuta con los que serían mis compañeros de viajes: A Paquillo le había conocido el día anterior en Cordoda, ¡que calor!, cuando llegué desde Barcelona para esperar al madrileño Pablo y el Renault 19 en el que viajaríamos los tres. Con los canarios Juan & Pedro, uno la energía y el otro la templanza, y su furgoneta Mitsubishi L300 4x4. Con Carlos y Natalie, él peculiar y ella muy tranquila, en su Nissan Patrol destartalado y humeante matriculado en Portugal, un viejo chasis corto. De madrugada llegaron también los vascos Iñaki y Mariví en un bonito Toyota Land Cruiser nuevo, un HDJ chasis corto muy bien equipado."

"Faltaban los dos alicantinos Jose y Dani con sus respectivas furgonetas camperizadas, una Volkswagen y una Hyundai H1 4x4, pero estaba acordado que nos esperarían en Guelmin. Y los dos hermanos motoristas de Peñiscola, Leon & Andres, que tenían pensado embarcar su BMW GS 1200 y su Suzuki 650 Vstorm al día siguiente, y decían que nos alcanzarían también en Guelmin. Entre cafés canarios, dudas de Pablo de si llegaría o no con su antiguo Renault 19, llamadas de móvil a altas horas de la madrugada, interminable configuración de GPS e intentos fallidos de dormir un par de horas... ¡Por fin llegó la hora de embarcar rumbo a Ceuta, las 06:00 h. de la mañana!. ¡Ahora siÍ! ¡Ahora nos vamos! ¡Vamos, que nos vamos...!."

  "AnaGG"                                    

 


"LA TRIBU" DEL "X RAID A BURKINA FASO, AGOSTO 2011".

 

31 de julio 2011: desde Algeciras hasta Marrakech.

Tras tantos días de carreteras y pistas africanas, paisajes indescriptibles y experiencias nuevas mi memoria se ha vuelto selectiva; ¡de aquel primer día ahora solo recuerdo que estaba expectante!. Era mi primer viaje sin conocer a ningun compañero previamente, y el primero a Africa Negra, un continente visceralmente desconocido para mi. Empecé extrañamente cargada de inusitados prejuicios sonando en mis oidos todavia, muchos negativos y algunos positivos... Atravesar aquella primera frontera, ¡luego serian muchisimas mas, una de las caracteristicas mas engorrosas del X RAID!, propició un sentimiento de alivio; ¡habia pasado toda la semana como "conteniendo el aire para no apagar la vela"...!:
- "La pasé como de puntillas para no estropear nada...".

En cambio, a duras penas recuerdo el trayecto hasta Marrakech: Y no es que no me gustase; simplemente es que... era otro África diferente al que me enamoró despues, luego. Este de aquella primera jornada fue un África "de autovia" y Centro Comercial, de desarrollos turisticos, metido en modernidad, tan europeo como el que dejabamos atras, al norte del Estrecho.

Lo que si recuerdo de aquella primera jornada fue la excepción a aquella regla: Por la noche llegamos a Marrakech y nos fuimos "al corazón del leon", la plaza Djemaa el Fna. ¡Aquella tubo vida propia!. Al esconderse el sol se transformó. ¡Apenas llegamos a apreciarlo porque dificilmente nos permitía elegir un lugar donde dejar trabajar a pleno rendimiento definitivamente vista, oido, olfato, gusto, tacto...!, pero al caer la noche se convirtió en un animal feroz que devoraba a los que la visitabamos. ¡A mi me comió! y todavia me está digiriendo...

 


AGADIR, MARRUECOS.

 

1 de agosto 2011: desde Marrakech a Agadir y Guelmim.

Unos 250 kms. al oeste de Marrakech y casi a medio día llegamos a Agadir, "el Cullera de Marruecos"; sus casetas de "los vigilantes de la playa", el paseo maritimo adoquinado, los restaurantes blancos con techos azules y toldos a rayas marineras al pie de la finísima arena, una "kasbah" tradicional arabe en la colina del fondo como un decorado o un cartel de anuncio... El negociado se traducia en dos palabras: Turismo europeo.

Después de llegar al "Punto de Encuentro nº3" y de comer a las afueras por respeto a un Ramadán musulman que comenzaba ese mismo día, nos pusimos en marcha rumbo sur. Quiero hacer una puntualización con respecto al Ramadán: Yo habia pensado que éste entorpecería el viaje... ¡Pero nada mas lejos de la realidad!. Lo que logró fue darle mucha autenticidad. Tambien aportó momentos algo surrealistas impensables en nuestra cultura, momentos divertidos y curiosos... Más adelante los iré contando.

Por la tarde y de camino a Guelmim hicimos una parada que, después de dos días de mucho coche y no muchas emociones, era necesaria: a 180 km al sur de Agadir nos desviamos a visitar Sidi Ifni. Era una pequeña localidad blanca y azul que se hundia en una costa acantilada, cerrada hacia el interior por montañas, dueña de la playa de Legzira. Escondidos en esta habia tres arcos de piedra obras maestras de las olas y el viento. Pudimos bajar a la playa con los vehiculos, y atravesarlos por debajo. Y nos hicieron sentir muy pequeños. El Renault 19 de Pablo fue el primero en llegar. Tanto él como Paco no se resistieron mucho a ponerse el bañador y retarse a sumergirse en el Atlántico. ¡Luego descubrí que lo que realmente quería Paco era hacer "angelitos" en la arena...!. Y a todo esto... ¡en un momento dado estaba mirando a través del segundo arco y, al fondo de la playa, ví aparecer dos coches todo-terreno que se aproximaban por la orilla del mar!;
-"¡Como me gusta!,¡Ahora ya estoy en África!"; me encantó la idilica estampa.
-"No quiero imaginar lo que pasaría si pasan dos todo-terreno dando un paseo por la orilla del mar en la playa de San Juan y a las cinco de la tarde de un mes de Agosto...je, je...", pensé tambien luego, reflexionando. "¡Saldria hasta en las noticias de los Periodicos locales, seguro, je, je.".

Dábamos un agradable paseo por la orilla de Legzira y la tarde se nos escapaba por el horizonte del atlantico. Habia que espabilar porque teniamos que llegar al "Punto de Encuentro nº4" de Guelmim a las 21.00 h.: ¿Por qué?; pues porque aún seguíamos haciendoles caso... ¡Luego prescindiriamos de ese corsé!.

Y porque allí teníamos que encontrarnos con Jose, Dani, Leon, Andres y sus respectivas camper y motos: La verdad es que sobre estos últimos no teníamos ninguna esperanza de que llegasen. Habian salido un día más tarde que nosotros de España y dudábamos mucho muchísimo que hiciesen casi mil kilometros marroquies en un solo día...

Llegamos a Guelmim entrada la noche al ritmo del "al-adán", la llamada a la oración. Por allí fuimos sorteando tráfico, gentío, ruido, semáforos, olores. Eramos una caravana de Renault 19, Mitsubishi L300, Nissan Patrol y Toyota Land Cruisser con nueve pasajeros europeos dando vueltas calle arriba y calle abajo. Pero ni rastro de los compañeros. Y... ¡no recuerdo bien como fue, me giré, y cuando volví a mirar estaban ahí!; Josete y su furgoneta gris Wolkswagen Westfalia, una mimada que demostró que podia con todo. Josete era una persona con la que enseguida te dabas cuenta que te llevariás bien desde el primer momento porque llevaba en la frente el cartel de "me adapto sin problema". Detras venia Dani; el vivo ejemplo de que por muchos años que cumplamos tenemos la edad que sentimos. Venia con una Hyundai H1 4x4; ¡un bicho malo!.

Ya estabamos todos los coches. Buscamos un hueco y acampamos. Un descampado enorme a las afueras fue el rincón elegido. Estabamos cenando y, de repente, una llamada entrante al movil:
- "Ana, donde estáis?. Soy León. Estamos en el "Punto de encuentro" y no hay nadie...".
- "¿¿QUEEE...?"; ¡Definitivamente los subestimamos!.
- "2 minutos y estamos allí", nos aseguraron.
- "No os esperábamos"; me habían llamado a medio día para decirme que nos alcanzarian y nadie les habia creido...

Y allí, delante de la mezquita, en hora punta de horación estaban los dos hermanos: León era reservado, competitivo, protector y con un carisma que te ganaba con el paso de los días. Conducia una BMW GS 1200, una temeraria que cuando se estresaba "se plantaba". El segundo era su hermano era Andrés, entrañable, un tímido de corta edad pero que grande, muy grande!!; su moto era una Suzuki "VStrong", la niña de sus ojos. Y no fué para menos. Esta se portó como una leona africana.

Ahora sí. ¡Ahora sí que estabamos todos!. Ya podiamos irnos a dormir.

 


LA PLAYA DE AGADIR, MARRUECOS.

 


PLAYA DE LEGZIRA, MARRUECOS.

 


PLAYA DE LEGZIRA, MARRUECOS.

 


UN BAÑO EN LA PLAYA DE LEGZIRA, MARRUECOS.

 


ACAMPANDO A LAS AFUERAS DE GUELMIN, MARRUECOS.

 

2 de agosto de 2011: Desde Guelmim al cabo Boujdour.

Tras una noche de conocimiento, risas, conversación, tiendas de campaña, piedras en las costillas, ronquidos y vecinos de Guelmim paseando por nuestro lado se hizo la luz. Entonces descubrimos que era un descampado muy grande con un camino por en medio sobre el que habiamos montado las tiendas. ¡Cómo no iban a pasar por él transeúntes, cabras, perros...!.

Teniamos que llegar al monumento a Saint Exupery de Tarfaya a las 11:00 h. para cumplir con el proximo "Control de Paso".
- "Il n'y a pas de probleme"; estas palabras se harian básicas en nuestro RAID africano despues.
- "Solo son 300 km."

¡Que ilusos!, je, je...; hacer esa distancia en España serian tres o cuatro horas de viaje con áreas de servicio, paisajes variados, indicaciones de carreteras, nuestros tipicos Radares de Velocidad y parejas de Guardias Civiles... En España nos montamos en el coche marcandonos una meta, unos plazos, un itinerario, miramos el reloj, el velocímetro, el nivel de gasolina para verificar que no hace falta parar a repostar, todo en orden, lo hacemos mecanicamente, las costumbres cuestan mucho modificarlas... Y siempre se llega a la hora prevista normalmente, mas o menos...   ¡Pero en cambio en Africa, y ese día tambien, el primero de muchos, seria imposible!: Allí los objetivos iban perdiendo credibilidad cuando te ponias en ruta y a medida que iban pasando los kilometros, los paisajes, unas carreteras desfallecientes, unas costas espectaculares que morian en altos acantilados junto a la cuneta sin quitamiedos y sin prohibiciones de parar en un arcén inexistente, largas rectas deserticas sin limitaciones de velocidad, inmensas planicies a derechas e izquierdas donde la curiosidad y la vista se perdian hasta el infinito absorviendote la atención, unas gasolineras lejanas a las que nunca se llegaba justo cuando las necesitabas... ¡Otro mundo, otra dimension!.

Durante toda aquella mañana la carretera queria guiarnos rumbo sur, pero África y nuestra curiosidad nos entretenia a derecha e izquierda. Conscientes de que las once horas previstas para llegar a Tarfaya ya se habian convertido en las dos del medio dia, ¡de momento!, seguíamos parando cada pocos kilómetros. ¡Disfrutabamos de lo que el trayecto nos iba deparando!. En principio aquello era "un desierto", ¡pero no adelantabamos de tanto parar para disfrutar de coquetos rincones recoletos a cada momento...!.

Apenas reconoceria cuando fue que la temperatura aumentó hasta que la arena perdió el color. En un momento dado, cuando incluso el único rastro de vida que se habia visto esa mañana, unas cabañas de pescadores junto el mar, habian quedado atras apareció un campamento saharagüi: En medio de la arena ví jaimas blancas, austeridad y olvido, pastores a más de 40 grados de temperatura andando tras rebaños de dromedarios y cabras flotando en la matriz de una estrella. Y mujeres cubiertas con diez metros de melfa alrededor del cuerpo, las cabezas cubiertas y guantes de lana, fieles a aquello en lo que creian, a ellas mismas.

Continuamos el camino. Calor y arena pasando de un lado a otro de la carretera movida por el viento. Pasamos por unas salinas naturales blancas que parecian un vacio de color, como si el violeta, gris y amarillo del Sahara hubiesen desaparecido en aquellas manchas...

En Tarfaya paramos para comprar naranjas. ¡Más arena...!.

Al atardecer llegamos a Boujdour, el Cabo Bojador colonial español. A la entrada fuimos recibidos por dos grandes columnas adornadas con las figuras de dos avestruces y por una cabina de Control policial: Extenderme sobre los "Controles" de carretera, los de la Aduana, la Policia, la Germanderie, los Sanitarios, los Guardias Forestales y en general uniformados de diversas formas y colores, prefiero hacerlo cuando lleguemos a Mauritania... Nos instalamos en el hotel 2* "Le Taiba" de la avenida principal para recuperar el descanso perdido en la acampada de la noche anterior. De la ducha caia agua turbia, pero a mi me pareció igual de efectiva que la depurada; ¡no hay como la necesidad...!.

En cabo Boujdour fue el primer sitio donde agradecí que estuviésemos en pleno Ramadán: Cuando llegamos nos encontramos la ciudad extrañamente vacia, en silencio, todavia con el sol brillando sobre el horizonte. Pero enseguida el sol se escondió. Fue a eso de las nueve de la tarde. Y con ello llegó la ruptura del ayuno religioso; apareció el gentío, los comercios levantaron sus persianas metalicas estruendosamente como si lo estubieran anunciando en todo el barrio, se encendió el alumbrado publico y las luces de casas y tiendas. Los restaurantes se pusieron a encender las brasas de unas tipicas barbacoas muy de allí, muy marroquies, mientras las carnicerías colgaban carne en "los esparates", ¡las aceras de delante de la puerta!, como si de trofeos se tratase. Enseguida empezó a oler a comida en toda la avenida.

Compramos alguna parte del cordero en la carnicería y cruzamos la acera para que uno de los cocineros de los chiringuitos de enfrente al hotel nos lo preparase en sus brasas. El fué el que puso el pan y las Coca Colas, allí no habia cervezas... Nos sentamos en su terraza; las mesas detian patas de palo y las sillas eran bailonas. Las moscas se presentaron las primeras, infatigables compañeras. El humo de las brasas no nos dejaban a penas ver más allá de la fuente comun con el rustico manjar, y a veces yo fallaba cuando tiraba al plato de las sobras los huesos mondos... ¡Aquella fué una gran cena, todo un estejo!. África tenia su ritmo, sus costumbres y sus pautas, tratar de cambiar algo aquello era inviable... ¡Yo creo que incluso ofensivo en muchos casos!. Así que "donde fueras haz lo que vieras".

 


DESPERTANDO EN EL CAMPAMENTO AL AIRE LIBRE CERCA DE GUELMIN, MARRUECOS.

 


RIA DE NAILA AL SUR DE TAN TAN, MARRUECOS.

 


COSTA ATLANTICA AL SUR DE TAN TAN, MARRUECOS.

 


CURIOSIDADES GEOGRAFICAS EN LA COSTA ATLANTICA CERCA DE SIDI AKHFENIR, MARRUECOS.

 


LA MITSUBISHI DE JUAN FRENTE A LA COSTA ATLANTICA DE MARRUECOS.

 


CAMPAMENTO NOMADA SAHARAGÜI EN CABO BOJADOR AL SUR DE MARRUECOS.

 


MUJERES SAHARAGÜIS AL SUR DE MARRUECOS.

 


ENTRADA MONUMENTAL A LA CIUDAD DE CABO BOJADOR, MARRUECOS.

 

3 Agosto 2011: de Boujdour - Dakhla - Café Barbás.

Este día quedaria bautizado por los participantes como: "La culpa la tuvo una tablet".

Nos despertamos haciendo la digestión del rico cordero de la noche anterior todavia. Estabamos en una terraza dando el parte telefonico a los "desorganizadores" del "X RAID A BURKINA FASO; CAGÓN EL ÚLTIMO", ¡que nadie se extrañe si ibamos cambiando el nombre adaptandolo "a la africana", es decir sobre la marcha!, cuando los hermanos motoristas nos llamaron advirtiendo que se habían quedado a pasar la noche en el pueblo anterior, Sidi Akhfenir. Allí nos entretubimos casi media mañana intentando agregar mapas a la "dichosa tablet" de Juan. Mientras yo me pude fijar por el plano que estabamos llegando a la frontera de Mauritania, final de Marruecos y principio de lo que para mí seria "otro viaje": Africa Negra.

Iba cambiando de vehiculo como pasajera, y esa mañana rodé en la Mitsubishi de "los canarios" pausada, distendida y muy entretenidamente. "Flaca" se convirtió en mi apodo desde ese día. Iba a bordo de "La Putilla", la Mitsubishi L300, que seguro habría sido bautizada en alguna playa canaria al igual que se hace con un buque, con una botella. Pero de ron, seguramente... Parábamos cada poco al grito de;
- "Pisha!, foto, foto, foto!".
Y en cada parada se aprovechaba para un café, una macedonia de fruta o agua fresca de la que más adelante sería una muy codiciada nevera; por ahora todavia habia pasado desapercibida.

La sobriedad del paisaje solo era rota por un Atlántico que se perdía por el oeste constantemente. De vez en cuando y como si estuviesen colocadas estratégicamente para romper la rutina habían una, dos, tres cabañas precarias de pescadores junto a los acantilados. Parabamos, nos acercabamos y descubriamos escondidas estrechas pistas que bajaban los acantilados hasta la orilla del mar. Abajo se divisaban unas rústicas barcazas varadas, casi todas con los interiores pintados en azul covalto y motivos que rememoran los 60’ dibujados en su quilla; realmente no era una rememoración, era el estilo que se llevaba allí...

Una de las veces, estando próximos a la frontera con Mauritania, detubimos la Mitsubishi y nos alcanzaron Josete y a los motoristas.

Nos comentaron que el resto de participantes habían decidido saltarse el "Punto de Encuentro nº8" de Dakhla e ir directamente hacia el café "Barbás" de Lamhairiz sin entrar a visitar la ria; ¡una pena!. Nosotros entramos a la antigua Villacisneros colonial española. En medio del desierto me sorprendió aquel atractivo rincón entre el violeta del Sahara y el azul del Atlantico, un paraiso para amantes del surf, kitesurf y windsurf.

Tras reponer fuerzas en un restaurante local volvimos a salir rumbo sur sin entretenernos mucho en aquella belleza. Había que llegar al café "Barbas" antes de que anocheciese. A pocos kilometros del destino paramos a repostar en una gasolinera muy bien conservada en comparación a lo que estábamos ya acostumbrados. Se la veia nueva; parecia ser que los marroquies iban abriendo nuevos negocios en el sur saharagüi. ¡Y allí, en aquella gasolinera perdida del Sahara me lo acabé pasando en grande!: No sé bien como empezó; habia un saharagüi con un viejo pero bien cuidado Land Rover "88" reparando una rueda, ¡lo raro allí es que no reventasen las cuatro!, y Pedro se le acercó a echar una mano. Intentaba comunicarse con el hombre en un "france-english" muy suyo. Mientras, la mujer del saharagüi se fué a un cuarto de la gasolinera con su hijo. Cuando el pequeño me vió se escapó y se diriguió a mi para dárme conversación. Y a alegrarme el día ¡aun más si cabe!. Era un niño muy simpatico de no más de siete años y de nombre impronunciable. Mientras el pequeño me llevaba con su madre a tomar un té y se divertía haciéndose fotografías con mi propia cámara, presentándome a su perrito y jugando conmigo a multitud de dierentes juegos, a Juan se le ocurrió preguntarle al hombre:
- "¿Tu eres marroquí?, ¿mauritano?...".
- "No, de Cuba". ¿Que?, ¿de Cubaaaa...??.
- "¡Pedro!, ¡pisha!, ¿que haces hablando con el cubano en "france-english?".
Teniais que haber visto la cara de Pedro.

El resto de la tarde continuó en carretera. Llegamos al café "Barbás" al anochecer. ¡Como se agradecia una cena, una ducha y una cama algunos dias!.





SEGUIR:   Nos vamos a Mauritania...

 


POBLADO DE PESCADORES AL NORTE DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


POBLADO DE PESCADORES AL NORTE DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


POBLADO DE PESCADORES AL NORTE DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


CAMINO DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


CAMINO DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


VISTA PANORAMICA DE LA BAHIA DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


KITE SURF!! EN LA BAHIA DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


LEON Y ANDRES CON LA BMW Y LA SUZUKI EN LA BAHIA DE DAKHLA, MARRUECOS.

 


SAHARAGÜI AL SUR DE DAKHLA, SUR DE MARRUECOS.

 


SAHARAGÜI AL SUR DE DAKHLA, SUR DE MARRUECOS.

 


SAHARAGÜI AL SUR DE DAKHLA, SUR DE MARRUECOS.

 


SAHARAGÜI AL SUR DE DAKHLA, SUR DE MARRUECOS.

 


CARRETERA A LA FRONTERA DE MAURITANIA. EN LA BAHIA DE CINTRA, MARRUECOS.

 


CARRETERA A LA FRONTERA DE MAURITANIA. LLEGANDO AL CAFE "BARBAS" DE LAMHAIRIZ, MARRUECOS.

 

SEGUIR:   Nos vamos a Mauritania...

 

TRANSAHARA: RAID MOTO & AFRICA

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