TRANSAHARA. RAID & AFRICA

 


TEMPRANO POR LA MAÑANA RUMBO A LA FRONTERA DE MAURITANIA, SUR DE MARRUECOS.

 

4 Agosto: del Café "Barbas" a Cabo Tafarit, Mauritania.

En realidad el título debería ser: "De Barbas a Nouadhibou: No es porque nosotros lo quisiéramos así sino porque lo quiso Africa". Porque en vez de ir al cabo Tafarit hoy acabámos en Nouadhibou; voy con los detalles...

La noche anterior habia un SMS de Antonio en mi movil:
- "Mañana debéis salir pronto para pasar cuanto antes la frontera con Mauritania". Se le olvidó añadir; "...y que Alá os acompañe, y Yoda os de La Fuerza.", porque nos hubiese venido bien. No nos levantamos lo suficientemente temprano, al parecer.

Despues de desayunar a las ocho de la mañana, a la hora que se abria la cafeteria, metimos nuestras mochilas en los coches y pusimos rumbo a la frontera. Estaba a unos ochenta kilometros mas al sur. En nuestro fuero interno no suponiamos otra cosa, ibamos mentalizados para ello;
- "¡La Frontera mauritana nos va a dar una calurosa bienvenida, a nosotros los turistas!".
África Negra, a mi parecer, tenia muchos misterios que la hacian incomprensible: Uno de ellos, los demás los iré relatando poco a poco, era la curiosa circunstancia de que solo existia un Puesto Fronterizo entre los inmenso territorios del Reino de Marruecos y la Republica Islamica de Mauritania!. Y una sola carretera que llevaba a él. A la sazón la que pasaba frente al hotel donde dormiamos. Y como nos habíamos despertado pronto y no habiamos visto pasar ni un solo vehiculo en toda la mañana, en el tiempo en que estubimos ordenando nuestros coches, motos, pagando el hotelito, repostando el ultimo gasoil marroquí barato... todo ello siempre junto al asfalto, pensabamos para nuestros adentros:
- "Que buenos somos. Hemos madrugado y vamos a ser los primeros del día en pasar la dichosa frontera".
- "Esto no va a ser como la frontera de entrada a Marruecos desde Ceuta, que estaba llena...".

Y esa teoría iba adquiriendo cuerpo a cada kilómetro recorrido, ya que no rodaba por la carretera ningún vehículo ajeno al "X RAID". Y nuestro orgullo europeo de buenos organizadores-realizadores de rutas exoticas continuaba "in cresccendo".
- "¡Pero que buenísimos somos!. ¡Madre mía!. ¡A las once de la mañana y ya estamos en Mauritania!, ¡seguro!...".
Y pisabamos el acelerador mientras nos recostabamos en el asiento del coche relajadamente saboreando el triunfo que nos esperaba. Reclinabamos la cabeza hacia el respaldo e ibamos visualizando lo poco de Marruecos que nos iba quedando, a derecha e izquierda mientras ibamos cavilando el que tal vez, y en caso de llegar tan pronto, sería buena idea continuar a pasar noche en Nouakchott una vez visto Cabo Tafarit a medio dia...

Todo eso pasaba mientras en el horizonte frente a nosotros comenzó a divisarse una mancha negra... ¡Y a coger forma de inusitada fila de camiones, turismos, autobuses, furgonetas, motos en medio del desierto...!. Nos sobrecogimos en silencio dentro de la furgoneta. Finalmente termino por hacerse realidad la desagradable sorpresa de la mañana: ¡Un monton de vehiculos, grandes camiones incluidos, parados frente a una ridicula barrera en medio del desierto, con los conductores paseando por la carretera, charlando, tomando te por las dunas adyacentes...

PREGUNTA: Si la circulación de turismos era casi inviable por las noches debido a las carreteras maltratadas, a la falta de iluminación y a los pasos cebreados imaginarios que habian confeccionados los dromedarios, cabras, vacas, etc... Y si esta mañana no habia pasado nadie por la carretera desde que nos habiamos despertado... ¿ De donde habia salido toda esta gente ?. O mejor dicho; ¿ desde que hora de ayer llevaba aquí toda esta gente... ?.
RESPUESTA: Ni idea.

Ya en la cola frente a aquella barrerita plantada en medio del desierto, al final del todo, con esta pasajera que escribe adoptada de forma definitiva por la Mitsubishi y sus ocupantes canarios, pasé a ocuparme de llevar los pasaportes a la ventanilla: Los recogí todos con "les fiches" de Policia cumplimentadas incluidas y me fuí a la ventanilla para... ¿agilizar los trámites?. Entoces pasé a ser rebautizada como "La Secretaire". "Les fiches mauritanes" de las que en breve hablaré tambien fueron las responsables de confirmar mi condecoración, luego.
- 1º   La Policia se quedaba con su "fiche" y te sellaba el pasaporte.
- 2º   La Gendarmeria tomaba nota de todos los papeles de gente y vehiculos en unos cuadernos muy marroquies, como de escolar.
- 3º   La Aduana recogía "son fiche vert" y urgaba en nuestros coches un poco por encima.
- 4º   Los militares controlaban el control de Policias, Gendarmes y Aduaneros.

Solo cuatro pasos. Y solo... ¡Cinco horas para efectuarlos!. ¡Cinco horas SOLO para salir de Marruecos!.

Mientras algunos echaban largas siestas en los coches. Otros re-desayunaban. Otros, como Carlos, el compañero portugués del Nissan Patrol, tenía largas charlas con unos de allí a los que venia remolcando desde el "Barbás", unos 80 kms. mas atras...!. De pronto tube una sorpresa; ¡me reencontré el niño "saharagüi-cubano", que me vio de lejos y vino corriendo hacia mí para engancharse a mi cuello de un salto dandomé un abrazo enoooooorme!. Ni libros, ni revistas, ni música; él y sin proponerselo tuvo la capacidad de hacernos a muchos, en especial a Juan, León, Andrés y a mí, el largo tramite de aquella frontera más ameno.

Terminamos papeleos por fin a las dos del medio dia. Y nos dispusimos a atravesar "La Tierra de Nadie", el tramo entre Marruecos y Mauritania: Esto que en una frontera de las nuestras podria considerarse un tramite anodino aquí tenia sus bemoles; eran unos cinco kilometros de pista de tierra mala con grandes charcos de arena movediza. A derecha e izquierda se veian unas lineas de trincheras, parece ser que estaban allí desde epocas de la colonización española. Habia una rara sensacion de "vacío de poder" flotando por allí, un cementerio del tiempo y del Derecho Internacional. Pareciamos turistas "dominando la situación" pero en realidad era una situación que nos dominaba a nosotros. Habia muchas carcasas vacias de vehículos y alguno entero, aparcado, sin placa de matricula requemado por el sol. La pista estaba bordeada de campos que nosotros pensabamos minados, incomodos, una herencia de la guerra entre Marruecos y el POLISARIO. ¡Aquel fué, sin duda, el lugar más inhóspito por el que yo habia pasado jamás!. Fue un tramo corto que no se pareció ni a lo que acababas de dejar detrás ni a lo que te ibas a encontrar delante. Una vez pasada la "pantalla", porque cruzar ese tramo me recordó mucho a pasar un nivel de un videojuego, llegamos al premio de un portico adornado con la bandera de Mauritania.

Aparcamos delante de la puerta de Mauritania todos en fila sin parar los motores pensando que los trámites irían más rápidos. ¡Inocentes!. Nos dispusimos a seguir la rutina:
- 1º   Los Gendarmes de un cuartito oscuro pero no mas fresco nos pidieron 10 euros por "los servicios".
- 2º   La Policia nos puso su sello "Entrada" gratis en los Pasaportes.
- 3º   La Aduana nos hizo "jurar por nuestro honor" que no ibamos a vender los coches a su pais.
- 4º   La Oficina del Seguro obligatorio de los vehículos nos clavo 27 euros, cinco mas de lo que debiera...

Estos cuatro pasos en moto fueron una hora, aproximadamente: ¡Estos cuatro pasos en coches fueron mas de cuatro horas!. Y que Andrés y Leon decidiesen esperarnos y sacrificar su ocaso vespertino en el cabo Tafarit... ¡no tubo precio!.

Tras pasar esas cuatro horas de aquí para allá con fichas, Pasaportes y papeles, con el sol pisandonos el coco como a cucarachas, y cuando estabamos haciendo el último tramite del último coche en la ultima barrera... ¡llegó la hora del rezo y nos hicieron esperar media hora mas de propina hasta que concluyeron su ultima oracion del dia!.
- "¡Alá es Grande!, ¡que grande es Alá!...".

Una vez hubimos finalizado nuestro proceso de comprensión y asimilación de su "tiempo africano", y puesto que la noche estaba al caer, entre todos decidimos cambiar el destino previsto y desviarnos a buscar cobijo en Nouadhibou; era la ciudad más cercana a la frontera, estaba a unos cuarenta kilometros mas al sur nada mas...

De la noche en Nouadhibou recuerdo un albergue-hostal muy sencillo, sucio, desastrado, cochambroso..., una cena en un restaurante "Español"..., y un momento surrealista: Fue cuando al salir del restaurante Juan, Pedro, León, Andrés y yo nos dimos de bruces con Carlos el portugues bajando de su Nissan Patrol acompañado por el mauritano al que había remolcado. ¡Nos sorprendió verlos a los dos vestidos íntegramente con las tipicas "darraas " blancas, las túnicas bordadas mauritanas amplias con bolsillos en el pecho, y los tipicos "haouli", largos turbantes enroscados en la cabeza!. El nuevo amigo mauritano le había correspondido invitándole a cenar y pasar la noche en su casa. Y ayudandole con el guardarropa al mismo tiempo. - "¡¡Por hoy ya lo hemos visto todo!!. ¡¡Vamonos a dormir!!, jua, jua, jua...".

 


GUERGARAT, FRONTERA DE MARRUECOS Y MAURITANIA.

 


LLEGANDO A GUERGARAT, FRONTERA DE MARRUECOS Y MAURITANIA.

 


EN GUERGARAT, FRONTERA DE MARRUECOS Y MAURITANIA.

 


SALIDA DE MARRUECOS Y ENTRADA A MAURITANIA, EN "TIERRA DE NADIE"...

 


SALIDA DE MARRUECOS Y ENTRADA A MAURITANIA, EN "TIERRA DE NADIE"...

 


SALIDA DE MARRUECOS Y ENTRADA A MAURITANIA, EN "TIERRA DE NADIE"...

 


UN PUESTO DE CONTROL MAURITANO CERCA DE LA FRONTERA CON MARRUECOS.

 


NOUADHIBOU, MAURITANIA.

 

5 Agosto: de cabo Tafarit a Nouakchott.

En realidad hoy tampoco cumpliriamos el Programa, hoy no iriamos al cabo Tafarit; ahora me explico. Lo que hicimos fué ir directamente hasta Nouakchott, donde estaba previsto llegar originalmente.

Nouadhibou era la segunda ciudad más grande de Mauritania, muy conocida por su abrigada bahía, importante puerto de pesca desde la llegada de los portugueses en el siglo XIV. Otra de las descubiertas virtudes que yo le aprecié al lugar fue la de...¡cementerio!. Si. Cementerio de barcos. En la rada descansaban en paz docenas de oxidados navíos varados como cachalotes muertos. Todo un expectaculo.

Después de la parada imprescindible para contemplar el espectaculo, una parte de su grandeza solamente, salimos de la ciudad y seguimos nuestra progresion rumbo sur. La idea era ir a visitar Cabo Tafarit, la deuda pendiente del día anterior. Puesto que la llegada al lugar debía ser por pista a través del Parque Nacional del Banco Arguin, los componentes del "X RAID A BURKINA FASO: "CON EL MOJO PICÓN A UN PASO" AGOSTO 2011" estabamos decidos a:
- Los compañeros de la furgoneta Hyundai H1 4x4 y del Renault 19 no tenían ganas de meterse en problemas por las pistas y avanzarian hasta Nouakchott por carretera directamente.
- El Nissan Patrol portugues iba a seguir dando vueltas por Nouadhibou con Carlos vestido de Mauritano, muy poseido por su nuevo "look".
- El Toyota Land Cruiser de la pareja de vascos estaba decidido a no seguir bajando y comenzar el regreso a casa.
- Las furgonetas Mitsubishi canaria y la Volkswagen de Josete, y las motos capitaneadas por León y Andrés teniamos decidido seguir el recorrido previsto; llegar al punto kilometrico 190 y meternos por la pista de 70 kms. hasta cabo Tafarit. Y por la terde seguir a Nouakchott a dormir y reencontrar a los demas.

Siempre por una carretera nueva, estrecha pero buena, rodeamos toda la bahia De La Estrella, la de Nouadhibou. Un cartel recordaba que si teniamos que orinar no nos saliesemos "de nuestro pequeño sitio", no nos metiesemos en su gran desierto muy hacia dentro... En cuento rodeamos la bahia y enfilamos rumbo sur de nuevo volvieron enseguida a escasear otros colores que no fuesen los de la arena. La presencia de esta aumentaba hasta llenar el "rag", la llanura pedregosa, de bonitas dunas de vez en cuando. De la misma forma aumentaba el calor, lo cual hacía el trayecto incómodo para los coches y heroico para las motos. Recorridos mas de 190 kms. y a la entrada de la pista que llevaba al cabo Tafarit nos aparcamos los cuatro vehículos. Mientras deliberabamos y nos decidiamos, ¡la finisima arena nos hacia dudar!, y el calor iba apretandonos hasta ponerse insoportable, creo recordar que el termómetro de Josete llegó a alcanzar los 50º en un momento dado, llegó un mauritano con una Nissan Navara. Se paró y nos preguntó si necesitábamos ayuda; ¡esta agradable costumbre local empezaría a pasar bastante de aquí en adelante y durante todo nuestro recorrido por Mauritania...!. Más que ayuda, lo que necesitabamos era "un empujoncito"... Pero lo que nos dió fue un planchazo:
- "¿La pista está accesible hasta Cabo Tafarit?", le preguntamos en un básico "france-english" muy a la española.
- "Para la Mitsubishi 4x4 sí. Para la Volkswagen lo dudo. ¡Pero para las motos misión imposible con esta arena...!", contestó muy seguro. Debia ser de allí...

Autoconsolados con eso de "en el fondo lo importante es haberlo intentado", el que no se consuela es porque no quiere, pasamos directamente hacia nuestro siguiente objetivo: Nouakchott. La perspectiba nos volvió a ilusionar a todos de pronto.

Entre Nouadhibou y Nouakchott lo que habia era una "nada" muy desertica. Arena, arena y arena. Y algúna acacia espinosa despistada. ¡Pero nada de las supuestas tipicas palmeras...!, que desilusión... En alguna ocasión una jaima solitaria hurfana refugiaba a toda una familia maure del áspero "harmatan", esa arena que flotaba en el ambiene y que nos queria limpiar el cutis.
- "¿Harmatan?: Un "har-matón" es lo que les debe estar dando a los motoristas", me decia yo mientras notaba que habian desaparecido del paisaje...

Cuendo estabamos llegando a la capital, a unos 100 kms., encontramos una pista que llevaba al mar, que se adivinaba muy proximo, a la derecha. La idea saltó enseguida:
- "Vamos a la playa, a bañarnos y a dejar que el Atlántico se lleve los kilos de arena y calor de nuestros cuerpos".

Precisamente allí, entrando en la playa, nos alcanzaron los moteros. ¡Recuerdo perfectamente tatuada en mis retinas su imagen al quitarse el casco!: ¡La viva imagen del "harmatan" clavada en sus rostros!. Cuando Andrés se quitó el casco vi muy extrañada que la única parte visible de su cabeza eran los ojos. Debajo llevaba una pequeña camiseta beige de bebé, el cuello del trapo sucio con manchas de papilla reseca desde la nariz hasta la barbilla. Y las mangas, ¡ay, esas mangas!, a derecha e izquierda de su cabeza con las orejas mantenidas en la horizontal.
Evidentemente habian varias preguntas pendientes:
- "¿Por qué lleváis camisetas de bebé sucias en la cabeza?".
- "¿Por qué Andrés la lleva colocada como si su cabeza fuese una persona más?".
- "¿De donde, en medio de la nada, las habéis sacado?".
Lo mejor fué la respuesta de León:
- "Estas camisetas sucias que nos ha dado Dani hoy nos han salvado la vida. ¡Hay que ver el valor que les damos a cualquier cosa estando a 50º y en medio del desierto!".
Cruzando el desierto en coche era practicamente obligatorio llevar manga larga para que el sol no te abrasase la piel. Bajar las ventanillas no era buena opción porque el aire y la arena que flotaba en él, cálida y seca, te arañaba. El aire se hacía irrespirable. La arena en polvo tapaba cada uno de tus poros. ¡Pues yendo en moto y "saboreando" la temperatura sin proteccion era absolutamente inhumano soportar el viento y la arena sin parapeto!. No fue de extrañar que acabasen empapando en agua las camisetas y poniendoselas de aquella manera.

Pero como no tenían bastante con los 470 kms. de carretera, calor, harmatán y tortura sahariana de hoy, se unieron a los coches para atravesar la pista que prometia llevarnos a la playa. Durante la ida el único incidente reseñable fue el darnos cuenta que esta no llevaba al océano sino a una cantera de tierra, un culo de botella vacia. Durante la vuelta el único incidente fué que... ¡al "Petit Brother" no le arrancó la Suzuki!. Y allí, perdidos en medio del desierto, se nos ocurrió el remedio "a la canario-africana" de Juan:
- ""Il n-y a pas de probleme", se saca la eslinga y remolcamos al "pisha" para que la arranque del tirón", dijo Juan.
Dicho y hecho; se sacó la eslinga, se enganchó la moto, Juan puso la marcha atrás, soltó embrague, pisó acelerador y... ¡¡el "pisha" casi sale volando!!.
Toquetearon a derecha y a izquierda, tiraron un cable de un sitio a otro, lo siento en el alma las clases de mecánica y/o electricidad-electrónica me las salté... ¡y la Suzuki arrancó finalmente!.

Como era habitual en nosotros entramos en Nouakchott echada la noche. Y de nuevo un día más tipica rutina; buscar donde dormir, ducharnos y quitarnos el desierto que nos habíamos llevado encima durante el día, cenar y dormir. Hasta mañana.

 


NOUADHIBOU, MAURITANIA.

 


EN LA PISTA DEL PARQUE NACIONAL DEL BANCO DE ARGUIN, MAURITANIA.

 


ENTRANDO EN LA PISTA DEL PARQUE NACIONAL DEL BANCO DE ARGUIN, MAURITANIA.

 


EN LA PISTA DEL PARQUE NACIONAL DEL BANCO DE ARGUIN, MAURITANIA.

 


EN LA PISTA DEL PARQUE NACIONAL DEL BANCO DE ARGUIN, MAURITANIA.

 


JAIMA MAURE EN EL PARQUE NAC. DEL BANCO ARGUIN, MAURITANIA...

 


EN LA PISTA DEL PARQUE NACIONAL DEL BANCO DE ARGUIN, MAURITANIA.

 


¡ ...Y REGRESANDO A LA CARRETERA GENERAL "NOUADHIBOU-NOUAKCHOTT", MAURITANIA!.

 


LLEGANDO A NOUAKCHOTT, MAURITANIA.

 


LLEGANDO A NOUAKCHOTT, MAURITANIA.

 


NOUAKCHOTT, MAURITANIA.

 

6 Agosto: De Nouakchott al paso de Djouk.

Este día fue bautizado como: "6 del 8, 4 "high"-"4 low", & 5 espárragos con una llave del 22".

La jornada del 6 de agosto no la comenzamos muy tarde. En Nouakchott se veía a mucha gente andando por las calles. Iban vestidos con atuendos tradicionales, los hombres con túnicas y sandalias de cuero, las mujeres con paños, turbantes o velos, muchas descalzas. Había tiendas con aspecto de almacenes y algunos edificios de dos o tres plantas. La ciudad se extendía a lo largo, no a lo alto. Los casas familiares eran chalets en parcelas cerradas con pequeños muros. Había acacias, mangos, tilos y algunas palmeras. También había parceles descampadas con gente habitando cabañas de juncos bastante precarias. Solamente había una calle, la del Gran Mercado Central, con algunos edificios ministeriales de cristal parecidos a los europeos. Se veían largos muros blancos y altos de Cuarteles militares bien cuidados. En las aceras se veía trabajando a carpinteros, hiladores y sastres, astilleros de barcas o mecánicos de coches viejos, limpiadores, zapateros, peluqueros y otros oficios. También había comercio, muchos del pescado y sus derivados; se notaba la influencia del Puerto de Nouakchott. ¡A mi me parecía fascinante ver a esta gente viviendo con esas costumbres!. Había bastante trafico. Y mucho transporte en común, que no Publico Municipal; eran pequeños taxi verdes Mercedes o furgonetas seguramente de alguien que no se preocupaba mucho con su aspecto, abarrotadas, de marcas irreconocibles porque estaban desastradas, desnudas de cualquier guarnecido, puros chasis de furgoneta rodantes, como cadáveres mecánicos... En cuanto contemplaban nuestros ojos había un perfecto acorde entre cemento y barro, bálago y madera, arena y asfalto. No había aceras. Yo diría que se respiraba buen humor. Allí no había miseria sino mucha humanidad. Noté que la puerta de su Universo se abría para mi, y sentí que me abandonaba el cansancio y mi introspección.

Salimos de Nouakchott rodando por "La Ruta de la Esperanza": Era una carretera de mas de 1.000 kms que llevaba a la frontera de Malí. Cuando Mauritania alcanzó la independencia en 1960 no existía ninguna carreta que llegara hasta aquellos confines. Fué construida a principios de los 80 y acababó por fin con la incomunicación de aquellas tierras de gran riqueza agrícola y ganadera. ¡Allí estábamos nosotros hoy, con "La Esperanza", con aquel hilo de asfalto a nuestros pies, dispuestos a llegar a Malí!. Recuerdo perfectamente esa mañana: ¡¡A mi ya me parecia imposible haber llegado hasta allí, así que la perspectiva de otro salto al "mas allá" se me hacia inabarcable!!. ¡¡Era impresionante!!.

Hoy nos proponiamos llegar al paso de Djouk antes del anochecer. Los "desorganizadores" del "X RAID", Jose Luis y Antonio, nos habian dicho que en teoría, en África todo es en teoría, las Autoridades mauritanas nos obligarían a dejar de circular al esconderse el sol por razones de seguridad. La verdad fue que, tras varios días fuera de casa recorriendo un Africa crecientemente exotica e incognita, todos nos sentíamos cada vez mas tranquilos en "La Temible Mauritania"; los vehículos estaban respondiendo, los estómagos tambien, ninguna de las anunciadas diarreas en el horizonte, ningun incidente reseñable... Pasadas un par de horas circulando por "La Esperanza" ya nos empezabamos "a venir arriba" otra vez, ¿rocordais?, con ese "orgullo europeo" tan nuestro que habiamos sentido en la frontera marroco-mauritana. ¡Ya se nos habia olvidado...!:
- "¡Vamos sobrados...!".

La mañana fué insuperable, con alguna parada en poblados maures de tiendas nomadas de piel y lana de camello, viendo como del beige de la arena brotaban arbustos verdes imperceptiblemente, kilómetro a kilómetro... Circulaban pocos vehiculos, pero los que lo hacían siempre tenían curiosidades añadidas; dromedarios en los maleteros, cabras en los portaequipajes del techo... De vez en cuando veiamos a los dos motoristas; nos adelantaban cada 20 kms., hacian largas paradas un poco mas allá, les pasabamos, nos volvian a pasar... ¡Yo ya no sabía como saludarles!.
- "¡Vamos sobradísimos...!".

Quedando a penas dos horas de luz, con el paso de Djouk a unos 50 kms. según nos habían informado en el último Control de la Germanderie, habiendo parado a comer relajadamente bajo la única sombra existente en decenas de kilómetros por la llanura de El Abiod, paramos la Mitsubishi al grito de:
- "¡"pisha", afloja!, ¡foto, foto, foto...!".
La constancia del desierto se estaba quedando atrás y empezaba a dar lugar a pequeñas concentraciones de pequeñas acacias espinosas. Nacía un manto verde y aparecian inmensos charcos de agua, depositos extensos de agua de lluvia. Siguiendo las ordenes del segundo de a bordo Juan paró la Mitsubishi. Pero la posición del sol dificultaba la fotografía y decidió proceder a encararla junto a un arbol, al lado de un gran charco...;

Ibamos hablando;
- "Juan, ¿llegaremos al paso antes de que anochezca?".
- "Pues claro que sí, flaca". Esa era yo.
Mientras yo preguntaba y él respondía había decidido que el mejor sitio para dar la vuelta, con kilometros y kilómetros de desierto a la redonda, era por en medio de un charco. Tras dicha acción vino la reaccion; ¡una buena "plantada" en el barro de susodicho barro!. Juan, con la calma que le caracterizaba, se giró hacia el asiento trasero, me miró con una sonrisa y dijo solamente:
- "Así es más divertido lo de la foto...".
Yo, sin palabras, asentí mientras pensaba:
- "¿Para qué habré preguntado?. Está claro. No llegamos".

Me imagino que eso mismo debieron pensar Paco, Pablo y Dani cuando, circulando sosegadamente por la carretera, se encontraron a su derecha con un Blanco en la cuneta dando saltos con los brazos levantados. Y a otro Blanco metido en la Mitsubishi atascada gritando:
- "¡Pedroooo...!. ¡Para a la Hyundai, para a la Hyundai...!".
De nuevo el proceso del día anterior pero con diferentes protagonistas: Una eslinga, la Mitsubishi a los mandos de Juan, la Hyundai H1 4x4 a los de Dani. Y Pedro de árbitro:
- "Dale, dale, dale...".
Y Dani le daba...¡Vamos que si le daba!. ¡Lo hacía con tanta fuerza que lo raro fue que no hiciese un agujero en la arena y hubiese que rescatarle a él!. Mientras la Hyundai H1 rugía a destajo... ¡la Mitsubshi se oía, pero las ruedas no se movian!. Y el árbitro gritaba:
- "¡Juan!, ¿que tienes puesto, que "La Putilla" no se mueve?. ¿4 "high" o 4 "low"?".
- "¡¡Pero Juaaaan!!. ¡¡Que vas a quemar la Hyundai!!. ¡Que las ruedas no giran!. ¿4 "high" o 4 "low"?".
- "¡Joder Juaaaaaaan!. ¡Que no se mueve!. ¡Que quites el 4 "high" y pongas el 4 "low"...!".
Y se hizo la luz, la ruedas giraron y la Hyundai H1 dejó de sufrir. Y sacó la Volkswagen. ¡Victoria!.
Una vez retomada la marcha y tras preguntar en qué consistía exactamente eso de 4 "high" y 4 "low", me surgió una pregunta obligada para Pedro:
- "Una cosa: Por mucho "high" o "low" que tuviese, si estaba la marcha puesta y aceleraba... ¿por que no se movía ni una rueda?".
Fue una de las mejores respuestas del viaje:
- "Para mí que no había ninguna marcha puesta. Y estaba probando la fuerza de la Hyundai...". Todos llevamos un niño travieso dentro, y cuando sale...
- "¡Vamos sobrados...!".

Aun íbamos en hora. Alegres comentabamos el rato que habíamos pasado y lo entretenida que se estaba haciendo "La Ruta de la Esperanza"... ¡Sin sopesar que toda acción iba seguida de una reacción!. Y las "represalias" de la Hyundai H1 4x4 no tardarían en manifestarse. Efectivamente, a 10 kms. del Paso de Djouk, nuestro destino diario y alojamiento de esa noche, en medio de un poblado repleto de niños y con la luz de día casi despidiéndose de nosotros nuestra rescatadora se cruzó de ruedas y dijo:
- "Hasta aquí hemos llegado hoy!!".
Un ruido "raro" fué la forma que tubo la furgoneta de avisar de que se le habían roto 5 espárragos a una de las ruedas.

- "Il n'y a pas de problem!!", dijeron los canarios, siempre tan positivos.
- "Se quita un "espárragos" a cada una de las otras tres ruedas, se ponen en esta, y mañana se acaba de solucionar el problema en la proxima ciudad, Kiffa, comprando unos nuevos. ¡A ver... Pasarme una llave del 22!.".
Una Volkswagen Westfalia, una Hyundai H1 4x4, una Mitsubishi L 300, una moto Suzuki, una super BMW GS, un Nissan Patrol que nos alcanzó en medio de la reparación, 6 cajas de herramientas, más de 5 juegos de llaves, de estrella, carraca, tubo... ¡¡Y ninguna del 22!!. Los motoristas pudieron ir y volver hasta el Control de la Gendarmerie Routier del Paso de Djouk para explicarles lo que pasaba y para que nos dejasen pasar aun siendo de noche... ¡y todavia no habiamos encontrado la dichosa "del 22"!!.

Ya he comentado anteriormente que en Mauritania, cuando estás parado o averiado los autóctonos siempre paraban para preguntar si habia algún problema. Y este caso no sería un excepción; abriéndose paso entre el bullicio de los pequeños curiosos, los vehículos disminuían la velocidad ofreciendo su ayuda siempre. A lo que la respuesta era:
- "¿Tenéis una llave del 22?".
Y así hasta que la tuvieron.

Ya pasada la medianoche Dani, Josete, Andrés, Juan y Pedro se ganaron descansar más que nadie.
-"¡Nunca mas volveremos a decirnos "VAMOS SOBRADOS", ¿vale?...", nos juramos a nosotros mismos. No fuera a ser que Africa nos volviese a oir...

 


NOUAKCHOTT, MAURITANIA.

 


NOUAKCHOTT, MAURITANIA.

 


NOUAKCHOTT, MAURITANIA.

 


RODANDO HACIA LA FRONTERA DE MALÍ POR LA "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


RODANDO POR LA "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


RODANDO POR LA "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


RODANDO POR LA "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


RODANDO POR LA "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


RODANDO POR LA "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


RODANDO POR LA "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


AVERIA EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


AVERIA EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


AVERIA EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


"CAMPEMENT" EN EL PASO DE DJOUK, "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 

7 Agosto: De Djouk a Goguin, frontera con Malí.

Ese dia lo bautizamos como...: "7 Agosto: Una tormenta, un desvío y un bidón de gasolina". Voy con la explicación:

Después de la odisea de la noche anterior, de dormir "a la fresquita" en una tipica jaima maure, de que Pablo se despertase a medianoche con un animalillo autóctono sobre su regazo... ¡comenzaba un nuevo día!. ¡¡Biemmmm!!. Primer destino: Kiffa. Allí cerca, a sesenta kilometros. Y la palabra mágica de la mañana;   "¿L'essence, s'il vous plais?".

El día se planteaba bien. La noche anterior se había podido arreglar "la bicha mala" de la Hyundai así que la parada en Kiffa debia ser tan solo para comprar los tornillos de Daniel, cambiar unos euros por moneda local, comprar algo de comida, agua mineral y encontrar gasolina para las motos; Andrés circulaba con una rayita de gasolina y paraban en cada gasolinera a preguntar "¿l'essence, s'il vous plais?". ¡Y no había suerte en ninguna!.
- "¿Gasoil?".
- "Sans problemme".
- "Essance?, Gasolina...?".
- "il n-y a pas", nos decian en todos sitios!.
Y las gasolineras... ¡Que gasolineras!;¡indescriptibles!. ¡Habia que verlas!. Parecian "De La Familia Monster"; surtidores oxidados por la lluvia y el viento, levantados sobre bloques de piedra y custodiados por una caseta de 2x2 al borde del desprendimiento...

Finalmente pudimos encontar 30 litros. Pero a precio europeo y no en una gasolinera. Por lo menos nos dieron un respiro.

Entrando en Kiffa recibí otro de los mensajes en el movil de Antonio desde Madrid:
- "En Tintane y debido a inundaciones hay un desvío de tierra", decia.
- "...pero... ¡¡si no llueve!!", pensé yo. El cielo azul amenazaba con otro dia de tormento sahariano.

Una vez en la ciudad y con el cielo despejado encontramos una sucursal de "Western Union" para cambiar dinero... ¡y yo aun no entendía el mensaje de Antonio...!. Me fuí a cambiar acompañada por León cuando... ¡¡como dice el refrán: "¿No quieres caldo?: ¡Pues toma dos tazas"!!, nada mas entrar en la Oficina de Cambio el cielo se tiñó de color mostaza y el viento comenzó a zarandear todo el Sahel que nos rodeaba con violencia; vallas publicitarias, techos de uralita, arena, bolsas y papeles sucios que trenaban por la calles... Como decía Audrey Hepburn en "Desayuno con Diamantes", "Hay días negros, días rojos...": ¡Pues ese día empezaria y acabaría siendo MARRÓN!. En diez minutos la lluvia, que en África no avisaba al desprevenido turista europeo, lo inundó todo. Fué como si las nubes hubiesen almacenado el agua hasta la saciedad guardandola con furia, aguantando su peso en depósitos aereos, para volcarlos de golpe sobre nosotros llegado el momento!.

Pasamos el rato en el portico del "Western Union" sentados en las sillas que la empleada nos dejó amablemente. Esperabamos a que amainase contemplando como los niños corrían hacia un terreno de futbol que habia enfrente con un balón a los pies, descalzos. Bajo la lluvia se revolcaban con deleite en el suelo.
-"¡Claro!. ¡No lo habia pensado!. ¿Que hace un niño del desierto cuando llueve y todo se llena de charcos?; ¡¡tirarse en plancha en el agua!!".
Tambien nosotros disfrutamos viendoles pasarselo tan bien.

Calmó la tormenta y el cielo inmenso africano, ya de nuevo en vacío, azul, volvió a sonreirnos. ¡Y la temperatura subió en flecha!. Otra vez el dragon ardiente del desierto salía a pasear. Africa enseñando los dientes, siempre.

Una hora más tarde volvimos a ponernos en marcha. Y como bien nos avisó Antonio, a la altura de Tintane nos encontramos un desvió hacia un tramo de pista. Pero tras la terrible tormenta ya no era tal; se había convertido en una resbaladiza trampa de arcilla. Nos topamos con la carretera cortada "a la Africana". Y eso tenia muchísimo mérito: Hileras de piedras la atravesaban perpendicularmente para "impedir" el paso a la circulación. Curiosamente, fue una de la pocas cosas ordenadas que vimos en África... Leon y Andres se lo pasaron bien con sus motos. Disfrutaban.

En la "desviación" kilometrica los charcos eran autenticos embalses. Cada paso era un reto, cada metro una experiencia, cada obstáculo una prueba... Tardamos cinco horas de patinazos, resbalones y derrapes en volver a reencontrar la carretera asfaltada.

Noté un cambio considerable en los paisajes; comenzaba a predominar el color verde, los burritos grises se hacian dueños de nuestro asfalto, y África comenzaba a ser Negra.

Aun nos quedaban muchos kilómetros hasta Goguin, la frontera de Malí, pero se nos echaba la noche. Pensamos en buscar alojamiento en el primer rincón donde hubiese civilización. Sobre las seis de la tarde encontramos un pueblo. Tras preguntar a los locales nos dimos cuenta que allí no habia nada de nada para unos inexistentes turistas que casi nunca debia llegar hasta aquí. Avanzamos el poco tiempo de luz que nos quedaba todavia, abandonamos la opción "buscar un hotel", paramos en el desierto y acampamos. Nosotros ya habiamos cumplido por ese día. Y los vehículos tambien. Todos podiamos relajarnos y presumir del color de la experiencia; ¡teniamos una foto todos rebozados en barro como croquetas!.

 

 

SEGUIR:   Nos vamos a Malí...

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


UNA GASOLINERA EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


UNA GASOLINERA EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


TORMENTA EN KIFFA, "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


TORMENTA EN KIFFA, "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


TORMENTA EN KIFFA, "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


TORMENTA EN KIFFA, "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


TORMENTA EN KIFFA, "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


TORMENTA EN KIFFA, "RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA" DEPUES DE LA TROMENTA MATINAL, MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA" DEPUES DE LA TROMENTA MATINAL, MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA" DEPUES DE LA TROMENTA MATINAL, MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA" DEPUES DE LA TROMENTA MATINAL, MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA" DEPUES DE LA TROMENTA MATINAL, MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA" DEPUES DE LA TROMENTA MATINAL, MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


EN "LA RUTA DE LA ESPERANZA", MAURITANIA.

 


ANOCHECE EN NIORO, FRENTE AL AERODROMO LOCAL, FRONTERA ENTRE MAURITANIA Y MALÍ.

 

 

 

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TRANSAHARA: RAID MOTO & AFRICA

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